miércoles 5 agosto, 2020
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RELIGIÓN

Crece la rama del judaísmo creyente en Jesús

El Mesianismo es un sector del pueblo hebreo que considera a Cristo como el Enviado y a su vez conserva las tradiciones y guarda los mandamientos. Es un fenómeno en expansión a nivel global, también con sede en Argentina, que plantea una lectura diferente de la historia del cristianismo primitivo.

Crece la rama del judaísmo creyente en Jesús (Yeshúa) y que acepta al Nuevo Testamento bíblico, a la vez que conserva las tradiciones hebreas.

Crece la rama del judaísmo creyente en Jesús

Los miembros del Mesianismo defienden que Jesús era particularidad judío, porque nació en su pueblo, iba a sus sinagogas y guardaba el Sabbat.

Pero las mayores discrepancias religiosas surgieron luego de su muerte cuando la escisión se dio entre quienes lo aceptaron o rechazaron. El cristianismo se fundaba mientras que el hebraísmo seguía esperando el cumplimiento de la profecía.

Es así que en aquellos tiempos tumultuosos surge un remanente, floreciente hoy en día, que intenta establecer un puente entre ambos credos aparentemente antagónicos.

Aunque se consideran parte del pueblo escogido, de la nación del pacto y se atribuyen la responsabilidad de llamar al arrepentimiento al resto de sus hermanos de la fe (Mateo 10:5-6), de boca de las autoridades rabínicas oficiales no son más que un sector del protestantismo.

Sin embargo, el nudo que los diferencia de las religiones basadas en el pronunciamiento de Lutero o aquella fundada en el apostolado de Pablo, es la interpretación del concepto del Nuevo Pacto según el cual ya “no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3:28).

Los mesiánicos leen este principio a la luz de Romanos 1:16 donde se afirma que la salvación es para "el judío primeramente y después el griego” como una verdad incondicional que regía en aquel entonces como ahora.

Además, según su perspectiva, el movimiento iniciado luego de la cruz nace de un grupo de judíos comúnmente conocidos como los 12 discípulos. Ellos y otros miles de conversos establecieron por todo el Imperio Romano sinagogas que reconocían al Nazareno.

Por el contrario, para los cristianos, el pacto con los hebreos quedó abolido y en su lugar se estableció una alianza con la fe incipiente.

Símbolo del judaísmo mesiánico que combina la menorá (candelabro), la estrella de David, y el ichthys (que caracteriza a los cristianos primitivos)

¿Judíos o cristianos?

El denominado cristianismo primitivo fue, a los ojos de los mesiánicos, un movimiento dentro del judaísmo tradicional.

A raíz del conflicto en torno al Nazareno terminaron por ser perseguidos por sus propias autoridades y por los romanos. Sumado a esto, los gentiles se añadían de a miles a la “no tan nueva” fe y devino en la disipación de las formas originalmente hebreas.

La grieta se acentuó cuando se dispuso como la religión oficial a comienzos del siglo IV bajo el gobierno de Constantino y comenzó el crudo relato del antisemitismo.

No obstante, un hito en la historia de la constitución de este grupo religioso y su controvertida relación con los “gentiles” se sitúa en el famoso concilio de los apóstoles en Jerusalén, registrado en el libro de Hechos capítulo 15.

En función de las conclusiones a las que arribaron, hasta el día de hoy los mesiánicos interpretan que aunque la salvación es para todos y por fe, la descendencia de Abraham es la mediadora de las bendiciones dadas al resto del mundo (Génesis 12:3).

De esta forma, el Centro Mesiánico Derej Haemuna responde ante la pregunta de si dejan de ser judíos por creer en Cristo que “un judío lo es, si nació de una mujer judía. Y sigue siendo judío así crea en Moisés, Yeshúa, Freud, la Nueva Era o incluso si es ateo”.

Ante esto, las autoridades rabínicas coinciden en que es el judaísmo “sin ningún tipo de agregados (Mesiánicos), es el único y verdadero camino”, a pesar de las particularidades de las diversas secciones que lo integran. Incluso catalogan a los mesiánicos como cristianos sin más y le quitan cualquier legitimidad.

La comunidad jasídica Jabad Lubavitch, una de las que más creció en Argentina en las últimas décadas, se opone abiertamente a la aceptación de este credo y aboga por la conversión a la religión original de quienes han seguido este camino divergente.

Moishe Rosen, fundador de la organización Jews for Jesus

El movimiento resurge

Actualmente hay cerca de 25 mil judíos mesiánicos y 2 mil instituciones en todo el mundo dedicadas a la evangelización y promoción de sus creencias.

Aunque cuentan con 230 años de historia oficial, el movimiento comenzó a prosperar aceleradamente a partir de 1967 luego de la Guerra de los Seis Días.

Desde aquellos años, conservan algunos credos básicos tales como:

  • Solo existe un Dios revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo, el mismo que de Abraham y el mismo que creó el mundo.
  • Tanto el Antiguo como el Nuevo son Testamentos inspirados.
  • El pecado es lo que separa al hombre de Dios porque originalmente fue diseñado para relacionarse de modo personal.
  • Jesús es el Mesías ya que no pecó, cumplió la Ley, murió como lo postula la profecía, resucitó y volverá una segunda vez.
  • El Espíritu Santo (Ruaj HaKodesh) habita en quienes lo aceptan.
  • La salvación es para todos los que aceptan a Cristo.
  • En la segunda venida de Jesús resucitarán justos e injustos.

Al presente, son diversas las organizaciones creadas a la luz de estas doctrinas, tales como Chosen People Ministeries, School Of Messianic Theology y el Instituto Bíblico Judío Mesiánico que tiene por objetivo llevar al pueblo judío a una relación personal de fe con Yeshua el Mesías, sabiendo que su aceptación eventualmente significará la vida de entre los muertos (Rom 11:15)”.

Centro Mesiánico Derej Haemuna en Buenos Aires

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El Mesianismo es un sector del pueblo hebreo que considera a Cristo como el Enviado y a su vez conserva las tradiciones y guarda los mandamientos. Es un fenómeno en expansión a nivel global, también con sede en Argentina, que plantea una lectura diferente de la historia del cristianismo primitivo.

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